Cristóbal Colón
La tradición del navegante
La memoria del pueblo conserva un vínculo con Cristóbal Colón desde el siglo XVII. En el número 64 de la Via Rati, en pleno caruggio (la callejuela estrecha del casco antiguo ligur), una placa de mármol de 1650 recuerda que «aquí, según la tradición, nació el navegante que descubrió América». La casa es sencilla, apretada contra los demás edificios del casco antiguo, y en la fachada aún se distingue el fresco desvaído de un escudo familiar.
La reivindicación de Cogoleto se apoya en actas notariales, crónicas locales y la propia placa. Es, sin embargo, históricamente discutida: la tesis dominante, compartida por la mayoría de los historiadores, sitúa el nacimiento de Colón en Génova en 1451, basándose en documentos de archivo recuperados entre los siglos XIX y XX. Otras tradiciones reclaman al navegante para otras ciudades italianas, españolas y portuguesas — señal del lugar que Colón ha ocupado en la memoria europea.
En Cogoleto el debate se vive con serenidad: el vínculo con el navegante se siente como una parte de la identidad del pueblo, una historia transmitida de generación en generación, al margen de las certezas históricas. La casa-museo, la placa y los nombres de los lugares (Via Colombo, Piazza Colombo) siguen siendo una referencia para los visitantes.
A pocos kilómetros tierra adentro empieza el Parque Natural Regional del Beigua — Geoparque Mundial de la UNESCO desde 2015. Más de 39 000 hectáreas de cumbres entre el mar y los Apeninos, con geositios de relevancia internacional, senderos panorámicos y una biodiversidad mediterráneo-alpina única en Italia. Desde el paseo marítimo de Cogoleto se sube en media hora en coche hasta los 1287 metros del monte Beigua, una de las pocas cimas costeras italianas desde donde se divisan a la vez el mar y los Alpes en los días despejados.